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El Periódico Mediterráneo

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CONSECUENCIAS DE LA ESCALADA ENERGÉTICA

La cerámica de Castellón afronta otra subida de precios al agravarse la crisis de la luz y el gas

Desde Ascer creen que el Gobierno les trata como una «industria de segunda»

Las empresas del sector cerámico de Castellón se ven obligadas a subir precios para afrontar el coste de la energía.

Las primeras señales de alarma se lanzaron tras el verano, y lejos de ser un hecho puntual, el incremento de los precios del gas no ha hecho más que subir en los últimos meses. Esta semana los principales indicadores, Mibgas y TTF, han mostrado máximos históricos al rozar los 130 euros por megavatio hora, lo que afecta a la competitividad del sector azulejero de Castellón. En los primeros meses de este año apenas superaban los 20 euros. Ante este panorama algunas de las principales compañías emprendieron una subida de precios en sus productos, una tendencia que irá a más en las próximas semanas.

Silvestre Segarra, vicepresidente ejecutivo del grupo Porcelanosa, puso números concretos al incremento de costes que sufren. «De agosto a octubre hemos tenido que pagar un 13,93% más de gas, y los costes energéticos totales han subido al 26,03%», ya que hay que sumar el precio de la electricidad, que hoy rebasa por primera vez la barrera psicológica de los 300 euros. «Obviamente, esto afecta a nuestros márgenes de rentabilidad y las cuentas de resultados», detalló. En cuanto a la política comercial «desde el 1 de noviembre subimos un 10% las tarifas a nuestros clientes, y a finales de enero se espera un nuevo ajuste del 5%». Unos incrementos que teme que sean tan duraderos como esta senda de precios del gas.

El principal productor de cerámica de Europa, Pamesa, también ha adoptado medidas para hacer frente a esta situación. Su presidente, Fernando Roig, indicó recientemente a Mediterráneo que la subida de sus productos oscila entre el 15% y el 20%. «Si lo queremos traducir, un euro por metro cuadrado. Es una subida fuerte, pero la subida del gas es de cinco veces más». También afecta esta medida a los clientes de sus atomizadoras, con unos 15 euros la tonelada. Otros fabricantes han tomado decisiones semejantes, ante la necesidad de trasladar a sus clientes parte de los sobrecostes y evitar trabajar a pérdidas.

Por el momento los dos principales grupos no han optado por recortes en las plantillas, aunque hay otras fábricas que han iniciado ERTE y adelantar periodos de vacaciones hasta enero.

Patronal

Alberto Echavarría, secretario general de la patronal cerámica (Ascer) reiteró ayer sus críticas a la falta de acción para paliar el coste del gas. «Hacen falta medidas ya», comentó en redes sociales, y se preguntó si las actividades gasintensivas como la azulejera «somos industrias de segunda» ya que el Ministerio de Transición Ecológica «sigue sin avanzar en actuaciones sobre la factura». 

Consecuencias en el consumo doméstico

La mayor parte del consumo de gas en Castellón se destina a las empresas del clúster cerámico, aunque la escalada de los precios también afecta al ámbito doméstico. Las comercializadoras advierten de que los precios en este invierno serán del doble. Calculan que los recibos bimestrales en aquellas viviendas que cuentan con calderas de calefacción pasarán de pagar 200 euros a unos 500 en esta estación.

El coste de la vida es más caro en Castellón

El Instituto Nacional de Estadística dio a conocer ayer los datos de la inflación en la provincia correspondientes al mes de noviembre. De nuevo, el coste de la vida fue del 5,9% en el último año, de modo que se repite la misma cifra alcanzada en octubre. En cuanto al último mes, la subida fue del 0,4%.

El Índice Precios al Consumo (IPC) de Castellón vuelve a estar por encima de los datos de España (5,4%) y la Comunitat, que fueron del 5,6%.

Desde la Unión de Consumidores de Castellón, Juan Carlos Insa valoró estos números como «una espiral que no toca fondo, y que provoca un empobrecimiento general en todos los sectores, de modo que golpean a los más humildes y también causan estragos en las clases medias».

Por sectores, de nuevo la energía es la que más sube, con un crecimiento interanual del 42,3% en el epígrafe de electricidad, gas y otros combustibles. En cambio, en el último mes hubo un descenso del 4,6%. En noviembre también hubo un crecimiento en el apartado de ropa, con un 4,6% más, o los servicios financieros, que se elevan hasta el 10,6%. Lo que más bajó fueron los servicios turísticos (-3,2%) y los alojamientos (-6.8%).

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