Una estrella más brilla en el cielo. María Sánchez nos dejó el domingo, tras un repentino problema de salud, con tan solo 17 años y toda una vida por delante. Una joven solidaria, inteligente, preciosa por dentro y por fuera, y excepcional en todo lo que hacía. Su pueblo la encumbró como reina infantil de las fiestas y máxima representante de todos los benicenses en el 2014. Con sus vestidos y saber estar iluminaba cada acto y lo llenaba con sus ojos de ilusión.

«Me ganaste el corazón cuando te coroné reina. Cuánta dulzura y candor en tu mirada. Ayer, los ángeles envidiosos vinieron a por ti, sin llamar, sin avisar, dejándonos un vacío y una incomprensión infinita. Uno de ellos me susurró entre sueños que quieren que reines para ellos. Pero tú serás siempre y para siempre mi reina y la de todo un pueblo que hoy llora tu ausencia», expresó ayer la alcaldesa, Susana Marqués, a través de sus redes sociales.

A sus 17 años se había convertido en toda una mujer. Muy buena estudiante, había cursado primero de Bachiller con excelentes notas. «Era de sobresalientes y muy buena compañera, unía, se preocupaba por todos y ayudaba a sus amigos», recuerda muy emocionada Mamen Toro, una de sus profesoras. Quería estudiar una profesión en la que pudiera ayudar a las personas como Psicología o Derecho, con la aspiración de ser fiscal.

Le gustaba ayudar al prójimo, cuando estalló la guerra de Rusia contra Ucrania fue de las primeras en acudir a las naves habilitadas en Benicàssim para colaborar, volcándose en la ayuda humanitaria, y pasó allí muchas tardes. También hacía esta labor desinteresada con las oenegés locales, como Cáritas y San Vicente de Paúl, incluso en una campaña de Navidad «triplicó turno», recuerda Toro.

Nuestras condolencias a sus padres y seres queridos, que serán arropados hoy en una misa a las 11.00 horas en la iglesia de Santo Tomás. Cariñosa, solidaria, pacífica, humilde... Benicàssim nunca te olvidará, María. Siempre serás nuestra reina. DEP.