La ciudad que nunca para
Tres historias sobre las personas, la tecnología y el compromiso ambiental que mantienen limpio nuestro entorno, en las que juegan un papel clave Fobesa y Fovasa (empresas de la división de medio ambiente de Nealis) que prestan servicios esenciales en más de 95 municipios de cinco provincias
La labor de los profesionales de Fobesa y Fovasa permite que los espacios públicos sean más habitables y que la ciudadanía pueda disfrutar de ellos. / Toni Losas
Hay una ciudad que todos vemos: la de las calles abiertas al paso, las plazas llenas de vida, las playas preparadas para el baño y los vecinos comenzando el día.
Es la ciudad que empieza antes de que amanezca: la de los equipos de limpieza viaria que recorren las calles cuando la mayoría duerme. La de los camiones de recogida de residuos que avanzan en silencio por barrios todavía vacíos. La de quienes, muchas veces sin ser vistos, hacen posible que todo vuelva a estar preparado.
En más de 95 municipios de cinco provincias, Fobesa y Fovasa (empresas de la división de medio ambiente de Nealis) prestan servicios esenciales de limpieza viaria, recogida de residuos y cuidado del entorno urbano, a través de las labores que desarrollan más de 1.000 profesionales que trabajan cada día para más de 856.000 personas. No es magia. Es trabajo.
Las personas que sostienen lo cotidiano
Detrás de cada acera limpia hay una persona con nombre y apellido. Su labor permite que los diferentes espacios públicos sean más habitables, que los residuos se gestionen correctamente y que las ciudades mantengan condiciones más adecuadas de limpieza, seguridad y bienestar.
Ese compromiso se vuelve especialmente visible en los grandes momentos, aquellos que congregan mayor densidad de población. En las fiestas de Moros y Cristianos de municipios como Elda, Petrer o Villena, los equipos trabajan durante la madrugada para que las calles recuperen la normalidad: pueden llegarse a retirar más de 32.000 kilos de residuos de limpieza viaria y cerca de 24.000 kilos adicionales en una sola noche.
También los grandes festivales de música –FIB, Rototom Sunsplash, SanSan Festival o Arenal Sound– requieren dispositivos específicos para devolver al mejor estado los recintos. En algunos casos, Fobesa ha gestionado cerca de 100 toneladas de residuos en apenas siete días.
Detrás de cada acera limpia hay una persona con nombre y apellido. / Mediterráneo
Tecnología que también cuida el entorno
Detrás de estos servicios hay datos, sensores, plataformas digitales y análisis en tiempo real.
Fobesa y Fovasa han desarrollado Environdata, una solución propia que permite analizar incidencias, optimizar rutas, anticipar necesidades y reducir emisiones. La información permite actuar antes de que aparezca el problema.
La innovación también está en la calle, de hecho en València cuenta con un camión de recogida 100% eléctrico incorporado por Fovasa Medioambiente, que reduce el ruido y elimina las emisiones directas, una ventaja especialmente relevante en los entornos urbanos nocturnos.
Cuidar la ciudad es cuidar el medio ambiente
Una ciudad limpia no ocurre por casualidad. Ocurre gracias a quienes la cuidan antes de que amanezca, después de cada celebración y desde la innovación que opera entre bastidores.
La ciudad nunca se detiene. Tampoco lo hacen quienes trabajan con el objetivo de mantenerla limpia, saludable y totalmente preparada para seguir viviendo en las condiciones más adecuadas y de bienestar.