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El Periódico Mediterráneo

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LA FERIA ANUAL SE CELEBRARÁ EL DOMINGO, 28 DE NOVIEMBRE

El covid obliga a Vila-real a evitar calles estrechas en Santa Caterina

Suprimen el tramo de Major Sant Doménec para salvar las habituales aglomeraciones en este punto y, a cambio, se habilita para los puestos el espacio del mercado de los sábados, en Cardenal Tarancón

Imagen de archivo de la calle Major Sant Doménec de Vila-real, con aglomeración y atascos de visitantes en la Fira de Santa Caterina.

La céntrica calle Major Sant Jaume de Vila-real, una de las tradicionales vías urbanas que se incluían en el trazado de la centenaria Fira de Santa Caterina, quedará este año fuera del mismo. La razón no es otra que su estrechez.

Y es que desde la Concejalía de Comercio, que encabeza el edil Diego Vila, se ha decidido dejar fuera de este evento ferial los aproximadamente 150 metros de este vial en el que, año tras año, se producían grandes aglomeraciones de gente e, incluso, embotellamientos de personas. La decisión se toma para evitar esta altas concentraciones de visitantes y garantizar a los mismos un paseo holgado, en cumplimiento de una serie de normas básicas dificultar los contagios por covid-19.

En contraprestación, el departamento que dirige Vila suma al ya de por sí extenso trazado de la Fira de Santa Caterina el espacio en el que cada sábado se instala el mercado ambulante de fruta, verdura y otros productos de alimentación, en la calle Cardenal Tarancón, desde Gamboa a Constitució.

1, 1 kilómetros de recorrido

En total, serán en torno a 1,1 kilómetros de calles la extensión que este año tomará una de las citas comerciales más multitudinarias de cuantas se realizan en la provincia de Castellón en las semanas previas a la Navidad. Un trazado al que se suman los alrededor de 1.800 metros cuadrados de la plaza Major de Vila-real.

Las paradas en la plaza Major se reducirán este año a la mitad y se destinarán mayoritariamente a entidades sociales de Vila-real. MEDITERRÁNEO

Precisamente, y también para evitar grandes aglomeraciones, los puestos que se instalarán en el céntrico ágora se reducen a la mitad respecto a ediciones anteriores de la feria y se reservarán mayoritariamente a las organizaciones sin ánimo de lucro que suelen participar en la cita.

Con el mismo objetivo, el de facilitar el tránsito de las personas de la manera más holgada posible, las paradas tendrá autorizada una mayor dimensión de las mismas, a la vez que habrá una separación de un metro entre ellas.

Un máximo de 200 puestos de venta

En esta ocasión la cifra máxima de puestos para la Fira de Santa Caterina se limita a 200, medio centenar menos que en la edición del 2019, la última que pudo celebrarse antes de la irrupción de la pandemia del covid-19. El propio concejal Vila confirma a Mediterráneo que ya hay confirmadas un total de 170 paradas, aunque asegura que el tope se completará en breve, por cuanto siguen entrando solicitudes que ahora se estudian por parte de los técnicos del departamento, Y es que cabe destacar que esta cita comercial, declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial desde el 2011, prioriza la venta de productos relacionados con las fiestas navideñas, como los turrones, los juguetes, frutos secos o piezas de belenes. 

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