La soledad en mayores: un reto que exige una mirada más humana
El programa ‘Siempre Acompañados’ impulsa un enfoque integral ante el aislamiento no deseado: «No es una enfermedad», afirma el psicólogo Yanguas
El pionero proyecto ya ha atendido a 3.664 personas mayores. / Mediterráneo
El programa Siempre Acompañados, impulsado por la Fundación ‘la Caixa’, lleva una década dando respuesta a uno de los grandes retos sociales de nuestro tiempo: la soledad no deseada en las personas mayores, una realidad que afecta a una de cada cinco personas en España. Lejos de ser homogénea, esta experiencia adopta múltiples formas según la historia personal, las pérdidas vividas y la red de apoyo de cada individuo.
El psicólogo y gerontólogo Javier Yanguas, director científico del programa, propone alejarse de visiones reduccionistas. «La soledad no es una epidemia ni una enfermedad, sino que es parte de la condición humana, un sentimiento tan común como la tristeza o la alegría», explica. La clave, añade, está en entender qué ocurre cuando ese sentimiento no es deseado y se vuelve persistente.
Tipos de soledad
Desde esta perspectiva, el programa insiste en que la soledad no puede entenderse únicamente como la falta de relaciones. «El reto más acuciante es su complejidad», sostiene Yanguas. Existen capas emocionales, relacionales y existenciales que se entrelazan, muchas veces ligadas a la vulnerabilidad, las pérdidas y las transiciones vitales. «A veces depende del estado de ánimo. Puede que sintamos que nadie nos aprecia. Y también está la soledad existencial, relacionada con el sentido de la vida, con el propósito», detalla.
Además, la soledad no actúa de forma aislada. «No funciona nunca de forma independiente», señala el experto, sino que aparece en paralelo a crisis existenciales, patologías como la depresión o relaciones familiares complejas. De ahí la importancia de cambiar la mirada: «Solo así podremos intervenir y acompañar de forma más personalizada, y facilitar que las personas puedan empoderarse y hacer frente a estas situaciones».
Intervención individualizada
Sobre esta base, el programa Siempre Acompañados ha desarrollado una metodología centrada en la intervención individualizada, situando a la persona como protagonista de su proceso. Así, en sus más de diez años de trayectoria, se ha consolidado como un proyecto pionero y ha atendido a 3.664 mayores.
Las pérdidas evidencian la profundidad de este fenómeno. «La pérdida de la relación solo es una parte pequeña», explica Yanguas. «Se rompen también las expectativas, los proyectos compartidos, las actividades conjuntas, el apoyo mutuo». Reconstruir la vida tras esa ruptura implica asumir la ausencia y rehacer lo cotidiano. «Reconstruimos como podemos», concluye, subrayando la importancia de reconocer la propia fragilidad para afrontar la soledad.