Coitigcas garantiza el valor profesional de sus colegiados
La entidad respalda la labor de los Ingenieros Técnicos Industriales y de Grado de Castellón
José Luis Ginés es el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos y de Grado de Castellón. / MEDITERRÁNEO.
Los colegios profesionales pueden ser cooperadores excepcionalmente cualificados del legislador y del gobernante, en lo tocante a redefinir la naturaleza de una profesión y las condiciones exigibles a quien la ejerce.
Profesionalmente los colegios han ido evolucionando hasta convertirse en organizaciones que respaldan la calidad y la seguridad, y ofrecen garantías sobre la actuación de los profesionales en la sociedad. «Somos entidades colaboradoras de la Administración para realizar funciones delegadas por la misma, relacionadas con el control deontológico de la profesión y la prestación de las debidas garantías profesionales de los colegiados, todo ello con el fin de ofrecer seguridad jurídica y técnica a los ciudadanos, algo que, además de pagar con nuestros impuestos, resulta ser un derecho fundamental», explica el decano del Colegio de Ingenieros Técnicos de Castellón, José Luis Ginés. Este hecho hace que estas instituciones hayan alcanzado unas cuotas de representatividad y reconocimiento muy altas.
Funciones
Ginés afirma que «si tuviésemos que elegir una función primordial y prioritaria para los colegios sería la del empleo, el trabajo de calidad y con las máximas garantías de sus colegiados, porque esta es la mejor forma de servicio a la sociedad y esta es nuestra principal misión».
Los colegios profesionales son todos los colegiados que forman parte de los mismos, y que con sus actuaciones diarias contribuyen a formar un conjunto compacto que hace grande a la profesión.
«La importancia social de los colegios es tal que sería prácticamente imposible su sustitución por otras entidades sin afectar al desarrollo normal de la sociedad. Por ello, lo que corresponde desde una óptica de progreso es, precisamente, reforzar las instituciones colegiales y reconocerles la función que realizan, haciéndolas partícipes de las políticas de interés social que toda acción de gobierno debe tener por objetivos», señala el decano.
Desde la óptica del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales y de Grado de Castellón, esta función social integra aspectos como la participación en el enfoque y el desarrollo de las políticas de seguridad industrial y laboral; la participación en campañas de sensibilización, en el desarrollo de las políticas de sostenibilidad y la protección del medio ambiente; la elaboración de propuestas tendentes a la creación de órganos coordinadores de la política industrial; la participación en las políticas de inmigración, en cuanto afectan al desarrollo de la propia sociedad del conocimiento, etc. «Es evidente, por tanto, que el servicio a la sociedad de nuestros colegios de ingeniería técnica industrial es objetivo prioritario e indiscutible. Hay que impulsar la responsabilidad social, integrada desde sus orígenes en la acción colegial. Y reforzar el carácter de pertenencia a la llamada Sociedad Civil», afirma Ginés.
El acto profesional no se agota en eso y tampoco es siempre un acto mercantil ni administrativo. Todo ello necesita actualización, porque no solo hay nuevas profesiones, sino modos nuevos de ejercer las ya existentes, y es un deber social que haya controles que eviten la mala praxis, también en procedimientos, métodos y protocolos innovadores.
Servicios
La entidad proporciona a sus colegiados numerosas ventajas entre las que figuran las ofertas de empleo, asesorándoles en la preparación de currículo, cartas de presentación y gestión para la búsqueda de empleo. A estas se suma la formación, mediante cursos presenciales y on- line. También ofrece asesoramiento para la redacción de proyectos cuando se dediquen al ejercicio libre de la profesión, así como convenios con empresas de diversos sectores para que obtengan ventajas económicas en la adquisición de los diferentes productos que ofrecen.
El colegio también cuenta con un servicio de legislación, en el que tiene actualizadas las diferentes normativas, tanto a nivel estatal como de la Comunidad, que se complementa con un servicio jurídico, para todo lo relativo con la profesión.
La entidad ofrece un SRC, tanto a los colegiados que trabajan por cuenta ajena, funcionarios, ejercicio libre, directivos, etc., y dispone de un parque de aparatos de medida para el uso de los colegiados en sus trabajos profesionales, tanto a los que están en empresas como los que trabajan por su cuenta.
La mutualidad es otra de las ventajas que proporciona. Esta alternativa al RETA, que ofrece los mismos servicios, pero tiene la ventaja de las cuotas son independientes, o sea que si un trabajados trabaja por cuenta ajena y quiere ejercer libre también. Si se cotiza en el RETA, se le suman ambas cotizaciones, perdiendo todo lo que excede de la pensión máxima, en cambio con la mutualidad lo que se cotiza es independiente de la Seguridad Social y pueden cobrar ambas pensiones.
Finalmente, la misión del colegio se resume en cuatro conceptos clave: asesorar a los colegiados en la materia de su competencia; velar por los derechos, deberes y prestigio de la profesión, recogiendo y encauzando las aspiraciones del colectivo; proporcionar la defensa profesional ante la administración e instituciones públicas o privadas; y darles formación, organizando actividades de carácter cultural, científico y técnico, así como cursos para la formación profesional.